Es una ruta de nivel fácil–medio, adecuada para personas con una condición física moderada y acostumbradas a caminar.
No presenta dificultades técnicas, pero sí requiere caminar con raquetas de nieve durante varias horas, superar un desnivel moderado y desplazarse con frontal en un entorno nocturno.
Es una actividad ideal tanto para personas que quieren iniciarse en las rutas nocturnas como para amantes de la montaña que buscan una experiencia diferente y especial.






